35 ANIVERSARIO DE “UN BAIÓN PARA EL OJO IDIOTA”

Por Marcelo Gobello- Hace 35 años se editaba el disco donde los Redondos dejarían de ser un fenómeno del underground o subterráneo para comenzar a transitar su camino a la masividad absoluta.

El esperado tercer disco, "Un Baión Para El Ojo Idiota", finalmente aparece en 1988, marcando una serie de novedades y cambios que inauguran una nueva etapa. Lo que persiste es su militante condición de "independientes" (estoicos ante los varios "cantos de sirena" de las compañías grabadoras), el liderazgo de la tríada Indio-Skay-Poly, el arte de Rocambole, el bajo de Semilla y su inclaudicable libertad artística. Los cambios comienzan por una nueva formación: se alejan Fargo (quién no será reemplazado), el Piojo y Willy, e ingresan Walter Sidotti en batería (ex Los Argentinos) y Sergio Dawi en saxo. La ausencia de un nuevo guitarrista no es gratuita, tiene que ver con un nuevo enfoque musical, más crudo y directo. Ya no queda ningún remanente de su periodo multidisciplinario; ahora son una banda de rock hecha y derecha, potente, íntegra y con un cada vez mayor poder de convocatoria que irá ampliando el espectro de su público. Sin resignar los elementos básicos que definen su propuesta, retornan a una crudeza pre-Gulp a la cual suman todo su bagaje de experiencia, tanto instrumental como compositiva. Grabado nuevamente en Panda, con la asistencia técnica de Roberto Fernandez, la nueva formación plasmará su primer trabajo de estudio con la sola colaboración de dos viejos compinches: Gonzo en saxo y Lito Vitale en piano.

    Con su vodevilesco inicio, "Masacre En El Puticlub" marcará el tono general del disco, más contundente, rítmico y fresco que el anterior, con un sonido que intenta reproducir el de "directo". Un planteo sonoro bien rockero, con la base al frente, la viola asumiendo la jefatura y el complemento de saxo y piano acústico. "Noticias de Ayer" arremete con su riff entrecortado y marcha veloz de rock maravilla; Skay se pone el grupo al hombro y demuestra que a la hora de pelar tiene con que responder. "Aquella Solitaria Vaca Cubana" es el tema más viejo del disco, con un arreglo diferente al original que lo encarrila en una especie de funk caribeño donde Dawi se luce en el solo. A continuación tres himnos que rubrican una nueva alianza: "Todo Preso es Político", "Vencedores Vencidos" y "Vamos Las Bandas". Tres viñetas de la realidad que, a diferencia de las de "Oktubre", se presentan desafiantes y contundentes, y en donde las soberbias letras del Indio logran una conexión directa con el alma de toda una nueva camada de jóvenes "redonditos". Triple ración de auténtico Rock Heroico para convocar a las tribus. Del cincuentero "scat" introductorio del Indio al inflamable solo de Skay, (sin olvidar el verso "Conduje toda la noche" de reminiscencias “Bruce Springstineanas”), con "Ella Debe Estar Tan Linda" el rock vuelve a convertirse en celebración. En "Todo Un Palo" finaliza el recorrido: levantando el pie del acelerador, la guitarra de Skay se pone melancólica y nos introduce en una melodía que parece remitirse a "Oktubre". El Indio apabulla de entrada con la fuerza de ese "El futuro llegó hace rato" que ya se ha convertido en una suerte de slogan. Pero, a tono con el conjunto, lo que empezó evocativo se transforma en épico; emocionante broche de oro para un disco antológico.

    Como en el disco anterior, la tapa de Rocambole alude al concepto del título. La Marilú Cohen que aparece como responsable de la "Idea Gráfica", no es otra que la pequeña hija del Mono, quien le comentara al Clarín que: "...estaba el televisor pero no se me ocurría una imagen de la idiotez. Hasta que un día encontré una instalación hecha por mi hija: era un muñeco con collares, antifaz, chupete. Después sólo le agregué el perro, que es una constante de la literatura solariana."

Por Marcelo Gobello, escritor y periodista, Académico de la Academia Nacional del Tango.

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